Otra de publi…
Pero a cuánta gente lié. Gracias de nuevo.
Horarios de los pases gratuitos del 20 al 26 de abril en la imagen. ¡CLICK!

Una de publi…
Del 20 al 26 de abril, aquellos que no hayan visto “Cromos” y todavía lo estén deseando, no podrán decir que no hay oportunidades. Los pases serán en Zaragoza en el Cine Club Cerbuna a las 9 de la noche. Así que para animar a quien tenga dudas, ahí van los créditos que se curraron la gente de Shaking Box con música de Socarracristos y sonorización de Steve Miller.
Antes de nada, tengo que felicitar y agradecer a la muchachada de 2º P, sus profesores y colaboradores por el sarao de ayer… Ellos ya saben a quiénes me refiero y por qué lo hago. Lo sé, amigos lectores de este blog-medio-de-comunicación-de-masas, es horrible mencionar “secretitos” en un post, pero haré esta excepción.
Y ahora, mis pensamientos generales del momento. Un poco de “Lost” y un poco de “La Puerta Oscura”.
Para quienes no son seguidores de “Perdidos” / “Lost”, sé que resultamos algo pesados cuando los que sí lo somos hablamos con verdadera pasión sobre la serie. Pues bien, toca ración de isla.
Y aunque mi pensamiento sea concreto y corto, siento la necesidad de compartir la satisfacción que esta serie me está aportando los últimos años. Y qué digo satisfacción, el otro día viendo el capítulo noveno de la quinta temporada, “Namasté”, tuve claro que ésa no era la palabra. De lo que estoy hablando es, simple y llanamente, de “felicidad”. Sagas como las de “Perdidos” tienen momentos que me producen una felicidad automática [mini-spoiler entre corchetes: como la escena de Lapidus aterrizando un avión comercial con destreza o Sawyer y Hugo abrazándose junto a la Volkswagen azul]. Será frívolo vincular ese sentimiento a un producto de ficción televisivo, pero como de felicidad todo el mundo habla y nadie acierta a dar las claves de cómo conseguirla, yo invito a gozar de ella aunque sólo sea como remedio a la infelicidad. En modestas cápsulas de cuarenta y pico minutos.
Y siguiendo con sagas, es invitable referirse a la continuación de otra historia, la de “La Puerta Oscura”, gracias a la segunda parte de la trilogía de novelas del buen amigo David Lozano, en este caso titulada “El Mal”. Otro reencuentro con personajes, escenarios y misterios familiares para el lector, en un historia que transcurre en el territorio de los muertos. Y que ya acumula una buena tropa de fans. Así que seguro que David va a conseguir regalarnos otros ratos felices disfrutando de la aventura.
Porque ya se conoce esa manía de dividir a las personas en dos grupos. Los que aprietan el tubo de pasta de dientes por el centro y los que lo hacen por el final; los que les gusta el queso y los que no; y, por supuesto, a quienes les encantan las historias que terminan en “continuará…” y a quienes esto les da una rabia terrible. Queda claro que soy de los primeros.