Ya hace días que David Lozano presentó su nueva novela en Zaragoza, en un acto multitudinario en los cines del Centro Comercial Grancasa. Y no cuento nada nuevo si certifico el buen momento que está viviendo como escritor y como persona. Para quien no esté enterado, “La Puerta Oscura” es su siguiente novela publicada tras la galardonada con el Premio Gran Angular, “Donde surgen las sombras”. La apuesta que ha hecho la editorial SM está siendo muy fuerte y, encima, en forma de trilogía. Si no lo tienes, a la librería antes de que se agote.
De las muchas cosas que podría hablar sobre todo este fenómeno, me apetece destacar el “momento fan” que está viviendo el amigo Lozano. Los que le conocemos desde los tiempos colegiales y disfrutamos sus libros anteriores, hemos asistido a presentaciones de sus novelas plagadas de personal. De igual manera que asistimos a proyecciones de cortos, inauguraciones de exposiciones, estrenos teatrales y todo sarao que se precie que afecte a algún colega. Y todos estos eventos tienen en común lo dicho anteriormente, gran afluencia de gente. Especialmente en los de David.
Pero el otro día vi la luz. David acaba de atravesar una línea -espero que sin retorno- muy importante, porque en futuras presentaciones de sus libros ya no van a ir necesariamente sus amigos y familiares. De hecho, lo tendremos difícil si no llegamos puntuales. Acaba de pasar de pantalla, y ahora son fans que no le conocen en las distancias cortas los que ocuparan gran parte de las butacas.
Y eso es el sueño de todo aquél que crea algo para compartirlo con los demás. Es así, ¿no?
Pues bien, junto a estos pensamientos tan positivos para nuestro escritor, he querido también aportar algo de información para el fan que pase por este blog. Particularmente, como fan de cosas mil, me gusta saber qué han hecho antes mis objetos de culto, como Matthew Fox o Evangeline Lilly. Así que, sin abusar mucho de la información de la que dispongo, si eres fan de David te puedo contar que al menos ha sido actor en tres cortos míos, otra de sus vertientes artísticas. A saber… Se ha subido a un tren en marcha en “Fin de Trayecto Canfranc”; ha entrado vivito y coleando a una sala de autopsias en “Autopsia”, producido a medias con él; ha interpretado a un ávido lector en “Trabas”; y es uno de los protagonistas del largo en proceso “Cromos”.
Sé que David sabrá agradecer estos apuntes biográficos.





Mayo 4, 2008 a las 12:01 pm
Muchas gracias por tan cariñosa crónica. Y por la lúcida reflexión-intuición que contiene, a la que otros amigos también se han aproximado últimamente. Me refiero al matiz en cuanto al perfil de quienes asisten hoy a mis presentaciones. En efecto, ese martes 22 de abril, cuando paseaba la vista desde nuestra posición en la mesa, sobrevolando las cabezas de tanta gente que aguardaba en sus butacas de la sala de cine, yo también me percaté de que, en buena medida, eran desconocidos. Comparto, con cierta prudente emoción, tu planteamiento: empiezo a tener lectores fans. Poco a poco el verdadero sueño se va haciendo realidad. Pero, al margen de cómo vayan los acontecimientos a partir de ahora, hay algo que no estoy dispuesto a olvidar: el apoyo incondicional de quienes han estado acompañándome desde mi primer tímido intento como autor. Ahí me tendrás siempre, tendiéndote una mano para animarte en tu propia escalada, en ese otro camino apasionante que tú has elegido: el cine. Tu presente, en cualquier caso, ya es todo un triunfo, dada la ardua naturaleza del ámbito en el que te mueves. ¡A por Cromos! Un abrazo