Como todo en la vida, siempre hay una primera vez. Pero además de las habituales primeras veces en la cabeza de todos, hay muchas más.
El primer día de un rodaje es una de esas experiencias difíciles de olvidar. Y, como en todas esas ocasiones, única e irrepetible. Cierto que quienes no vamos sobrados de presupuestos audiovisuales soñamos con una sucesión de “primeras veces”, como el primer día en un largometraje con una financiación digna o el primer día en un documental para National Geographic. Pero a nadie nos pueden quitar nuestro “día 1″ en el rodaje de un corto.
La ventaja de trabajar en el mundo docente es que, de alguna manera, puedes repetir esa experiencia una y otra vez. Desde tus ojos pero, fundamentalmente, desde los ojos de otros. Rodar cortos con alumnos que se enfrentan a su primer proyecto tiene momentos con mucho encanto, otros de caos y confusión. Pero en la balanza, siempre, o al menos en mis experiencias recientes, pesa mucho más el lado de lo bueno.
Hace muy poco atacamos las producciones de primero de producción del CPA-Salduie. Los profesores: Javier Vegas y uno mismo. Los cortos: “El Sofá” y “Lo que hay detrás”. El equipo: un buen puñado de chavales con ganas e ilusión. En aspectos académicos, las calificaciones del tercer trimestre hablarán por sí mismas. Pero olvidándonos de lo puramente calificable, cuestiones como dónde poner la cámara, cómo comunicarse con los actores, cómo sacar adelante ese puñetero plano secuencia o cómo invadir el piso de un compañero y sobrevivir a la experiencia, suponen la mejor de las calificaciones. Ventajas de ejercer de profe, que si te va el barro, se disfruta de estas primeras veces.
Por otro lado, con Blanca Torres, el equipo de Sintregua y colaboraciones varias, es el segundo año que sacamos adelante otro proyecto educativo para el Ayuntamiento de Zaragoza: Fábrica de Imágenes, algo así como un taller de cine. Si ya el año pasado la experiencia fue enriquecedora, este año no esperamos menos. Y por ahí hemos andado de rodaje, con toda la chavalada y Elisa, Aurora, Diego, Raúl, Carlos, Óscar, Vanesa, Jorge, Víctor, M.A. y una larga lista de apoyos. Entre los que destaca nuevamente -comienza a convertirse en un habitual referente de este blog- Toni Genil, que se ha venido a apoyar el corto con un cameo.
Y hablando de primeras veces. Toni insiste en que fue el primero en implantar la expresión “guay del paraguay”, gracias a la influencia de su amigo Joaquín Luqui. Pero claro, es consciente de que pocos le creen, como la historia de Michael Jackson comiendo macarrones en su casa. Qué injusto es, a veces, abrir camino.



Escrito por josefluzo 

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