El primer rodaje

Mayo 25, 2008

Como todo en la vida, siempre hay una primera vez. Pero además de las habituales primeras veces en la cabeza de todos, hay muchas más.

El primer día de un rodaje es una de esas experiencias difíciles de olvidar. Y, como en todas esas ocasiones, única e irrepetible. Cierto que quienes no vamos sobrados de presupuestos audiovisuales soñamos con una sucesión de “primeras veces”, como el primer día en un largometraje con una financiación digna o el primer día en un documental para National Geographic. Pero a nadie nos pueden quitar nuestro “día 1″ en el rodaje de un corto.

La ventaja de trabajar en el mundo docente es que, de alguna manera, puedes repetir esa experiencia una y otra vez. Desde tus ojos pero, fundamentalmente, desde los ojos de otros. Rodar cortos con alumnos que se enfrentan a su primer proyecto tiene momentos con mucho encanto, otros de caos y confusión. Pero en la balanza, siempre, o al menos en mis experiencias recientes, pesa mucho más el lado de lo bueno.

Hace muy poco atacamos las producciones de primero de producción del CPA-Salduie. Los profesores: Javier Vegas y uno mismo. Los cortos: “El Sofá” y “Lo que hay detrás”. El equipo: un buen puñado de chavales con ganas e ilusión. En aspectos académicos, las calificaciones del tercer trimestre hablarán por sí mismas. Pero olvidándonos de lo puramente calificable, cuestiones como dónde poner la cámara, cómo comunicarse con los actores, cómo sacar adelante ese puñetero plano secuencia o cómo invadir el piso de un compañero y sobrevivir a la experiencia, suponen la mejor de las calificaciones. Ventajas de ejercer de profe, que si te va el barro, se disfruta de estas primeras veces.

Por otro lado, con Blanca Torres, el equipo de Sintregua y colaboraciones varias, es el segundo año que sacamos adelante otro proyecto educativo para el Ayuntamiento de Zaragoza: Fábrica de Imágenes, algo así como un taller de cine. Si ya el año pasado la experiencia fue enriquecedora, este año no esperamos menos. Y por ahí hemos andado de rodaje, con toda la chavalada y Elisa, Aurora, Diego, Raúl, Carlos, Óscar, Vanesa, Jorge, Víctor, M.A. y una larga lista de apoyos. Entre los que destaca nuevamente -comienza a convertirse en un habitual referente de este blog- Toni Genil, que se ha venido a apoyar el corto con un cameo.

Y hablando de primeras veces. Toni insiste en que fue el primero en implantar la expresión “guay del paraguay”, gracias a la influencia de su amigo Joaquín Luqui. Pero claro, es consciente de que pocos le creen, como la historia de Michael Jackson comiendo macarrones en su casa. Qué injusto es, a veces, abrir camino.


En Málaga con Robert McKee

Mayo 7, 2008

El puente de mayo fui con mi socia Mirella al seminario de guión de Robert McKee en Málaga. Ya se sabe, autor del conocido libro y gurú de uno de los seminarios de este tipo más conocidos del mundo, cuatrocientos eurazos, una tanda ingente de kilómetros desde Zaragoza y asumir que los días festivos los va a pasar uno… en clase. Como en los viejos tiempos.

Así que ahí van cuatro pensamientos sobre el curso, y si a alguien le sirven de orientación para futuras matriculaciones, estupendo.

Me parece importante aguantar el tirón del primero de los cuatro días. Porque para los que trabajamos en el mundo docente, ciertas posturas de autoridad impostada, un tonillo arrogante en ocasiones, chistes rozando el límite y una dinámica monologista sin aceptar preguntas hacen que te enfrentes de una forma muy crítica a su planteamiento inicial. Por no hablar de las 8 horas de reloj con escasos descansos de 15 y 30 minutos. Y apenas tiempo para comer. Una mezcla peligrosa de horario ibérico y anglosajón que te tiene sentado en la butaca de 9 a 7 de la tarde. Si a eso le sumas el rollito de que el profesor tome café en su taza al más puro estilo late night o que se quite los zapatos en el escenario cuando se cansa, la cosa descoloca el primer día.

A partir de la segunda jornada la cosa cambia, porque aceptas las reglas del juego y compruebas que McKee tiene su propio guión, su propio libro, con sus puntos de inflexión bien pensados y escaso margen para la improvisación. Por lo que a mí respecta fui entrando en un curioso trance de no-desatención que hizo que mi cabeza se centrara en la materia que nos tocaba. Y se fue haciendo más y más interesante. Si no tanto el contenido -que doy por supuesto que es en sí mismo interesante- sí el obligado estado de concentración en conceptos de escritura del modelo clásico y en ideas que surgen. Algo así como ir al gimnasio, pero para la cabecica.

Así que sí. Merece la pena. Sé que no hago ningún descubrimiento. McKee es un personaje. Pero en Málaga también lo fueron las traductoras simultáneas del seminario. Unas cracks. Porque anda que no tuvieron que trabajar para seguir todos los contenidos del curso, los chistes y las anécdotas.

Y como dice él en las dedicatorias: Write the truth.

Ah, lo que fue muy bueno fue toparnos en el paseo marítimo de Málaga con Toni Genil. Estuvimos a punto de ir a la Feria de Jerez con él, pero el curso lo impidió. Pronto veremos su cameo en “Cromos”.


Fans de “La Puerta Oscura”

Mayo 2, 2008

Ya hace días que David Lozano presentó su nueva novela en Zaragoza, en un acto multitudinario en los cines del Centro Comercial Grancasa. Y no cuento nada nuevo si certifico el buen momento que está viviendo como escritor y como persona. Para quien no esté enterado, “La Puerta Oscura” es su siguiente novela publicada tras la galardonada con el Premio Gran Angular, “Donde surgen las sombras”. La apuesta que ha hecho la editorial SM está siendo muy fuerte y, encima, en forma de trilogía. Si no lo tienes, a la librería antes de que se agote.

De las muchas cosas que podría hablar sobre todo este fenómeno, me apetece destacar el “momento fan” que está viviendo el amigo Lozano. Los que le conocemos desde los tiempos colegiales y disfrutamos sus libros anteriores, hemos asistido a presentaciones de sus novelas plagadas de personal. De igual manera que asistimos a proyecciones de cortos, inauguraciones de exposiciones, estrenos teatrales y todo sarao que se precie que afecte a algún colega. Y todos estos eventos tienen en común lo dicho anteriormente, gran afluencia de gente. Especialmente en los de David.

Pero el otro día vi la luz. David acaba de atravesar una línea -espero que sin retorno- muy importante, porque en futuras presentaciones de sus libros ya no van a ir necesariamente sus amigos y familiares. De hecho, lo tendremos difícil si no llegamos puntuales. Acaba de pasar de pantalla, y ahora son fans que no le conocen en las distancias cortas los que ocuparan gran parte de las butacas.

Y eso es el sueño de todo aquél que crea algo para compartirlo con los demás. Es así, ¿no?

Pues bien, junto a estos pensamientos tan positivos para nuestro escritor, he querido también aportar algo de información para el fan que pase por este blog. Particularmente, como fan de cosas mil, me gusta saber qué han hecho antes mis objetos de culto, como Matthew Fox o Evangeline Lilly. Así que, sin abusar mucho de la información de la que dispongo, si eres fan de David te puedo contar que al menos ha sido actor en tres cortos míos, otra de sus vertientes artísticas. A saber… Se ha subido a un tren en marcha en “Fin de Trayecto Canfranc”; ha entrado vivito y coleando a una sala de autopsias en “Autopsia”, producido a medias con él; ha interpretado a un ávido lector en “Trabas”; y es uno de los protagonistas del largo en proceso “Cromos”.

Sé que David sabrá agradecer estos apuntes biográficos.